viernes, diciembre 16, 2011

Cuando te marchas

Y qué decir si cuando te marchas, tiembla.

domingo, abril 24, 2011

Cuenta Tiempos Anormales




En silencio. Unos labios frente a otros (ningunos más carnosos que los otros).
Siete. En la Inmensidad. Siete. En la Locura, en la Anormalidad.
Siete, Nuestros.

sábado, abril 23, 2011

Por Puntos


Cómo es que te atreves a sonreír de ese modo y susurrar un Te Amo
mientras me besas y desarmas mis encantos.

Cómo es que no sales ni un segundo de mi mente, ni dejan de rozarte mis labios, ni dejo yo de respirar tu aliento, húmedo y placentero, ni mis ganas por nombrarte a oscuras y sin prisas se pierden en la distancia
que no nos separa,
° que nos acerca más,
° que entre nosotros no existe
° que nos hace amarnos más
° y que provoca una cercanía
° que nos mantiene vivos
° que es tan verdadera, que nos hace amarnos aún más.

lunes, marzo 22, 2010





19 marzo/2010 21:54







Y La LuNa, Cual SoNriSa TuYa
EnTró En Mi CueRpo Y ArRaNcó De Mí
Otra SoNriSa,
Un PeNsaMieNtO
Y Una FraSe QuE TraTa De CoNtaRtE
CuáNto Me GusTaS

Aún no se escribir el odio
es por eso que lo guardo,
dentro, en el corazón
por que sólo puedo escribir cosas lindas.
Es por eso que lo guardo,
que aún no se escribir el odio.

lunes, enero 25, 2010

Sonora


Te vi recostada sobre mi cama

y recordé aquellos buenos tiempos

cuando alegre sonabas.


Hoy me ofreces tu brazo

de incansable seducción,

aunque te notas triste,

con falta de emosión.


Creo que ha sido mi culpa

pues tu cadera olvidé tocarar,

dejamos de crear mundos,

preferí mi cuerpo lastimar.


No me olvides, recuerda mis caricias

recoge los sonidos de su escondite;

vibra con mis manos

y espera el sonido de mi voz


pues pronto volveremos

a este mundo cautivar

con amor, éxtasis,

hagámoslo con amor.


Y recopilemos

de nuevo

los aplausos de los presentes...

miércoles, enero 13, 2010

Eliana


Desde la punta de una colina Gustavo se acercó a la luna, la acarició con la yema de sus dedos, la besó delicadamente, se fundieron por un instante en un eterno horizonte rozado.
Una estrella fugaz se deslizó por la bóveda ya sombría.

viernes, noviembre 27, 2009

TE QUIERO

Es extraordinariamente complicado demostrar o incluso hacer saber los sentimientos más sublimes, gigantescos y profundos a las personas a quienes amamos, por las que en realidad sentimos.
Parece inverosímil el hecho que el único ser, dotado de la suficiente razón para deducirlo, sentirlo y por supuesto demostrarlo, sea el más complejo para este tipo de cosas. ¿Por qué la complejidad?, ¿A caso no es el sentimiento tan arrebatadoramente intenso como para que los demás lo sepan?
Una de las suertes que tenemos que enfrentar para contestar estas preguntas es la pena.
Al tener diferente calidad de pensamiento, hay sujetos a los cuales el decir lo que pensamos acerca de nuestros sentimientos es malo, risible y hasta de homosexuales; pues para ellos que supuestamente son duros de carácter, no cabe la posibilidad para estas “mariconadas”. ¿Será acaso este sentimiento por que ellos no fueron concebidos, criados y sabidos de amor?
Amor, según mis creencias, comenzó desde que somos hijos de Dios, desde que preocupado por nosotros volcó restricciones y amenazas para cuidar de nosotros y que a pesar de haber fallado, hubo amor, pues habiendo podido, no nos destruyó.
Ahora discernimos eso, los sentimientos no solo se dicen, sino que se demuestran con actos, actos que podemos ver a simple viste o que a simple vista parecen la maldad mas atroz, el plan mas macabro para hacerte daño, para hundirte, pero es en realidad un acto de amor indescriptible, el plan magníficamente tramado, desbordado de buenas intenciones, para nuestro bien.

Pero claro que no lo entendemos así, jamás hemos detenido al mundo, aletargar un instante en el cual podamos reflexionar los actos de los demás, los actos propios y darnos cuenta de las metáforas que aparecen en ellos.

Es este pues el instante que se ha propiciado para que lo hagan, piensen en todas esas personitas que llenan su vida de buenos recuerdos y risitas, corran abrácenlas y díganles que las quieren, dejen de lado la pena, atrévanse; suerte.